"La comunidad"
“La Comunidad”
Movimiento cívico no partidario
Principios generales
1) “La comunidad” NO ES UN PARTIDO POLÍTICO, es más: confronta el concepto de partido (que etimológicamente significa Partir / Dividir) con el de COMUNIDAD , (Unión Común de todos los sectores)
2) También rechaza la falsa dialéctica de Derechas e Izquierdas con que se pretende dividir a la Comunidad para someterla. “La Comunidad” considera que solo hay gobiernos armónicos o dis-armónicos, siendo los primeros aquellos que consideran la buena organización y administración de todos los sectores de la comunidad y los segundos aquellos que por intereses corporativos, lobistas, o sectoriales favorecen solo a algunos en desmedro del bien común.
3) “La Comunidad” no busca el Poder . ES EL PODER. Es el Poder soberano del pueblo en ejercicio de sus derechos y deberes ciudadanos. Simplemente busca organizar a las comunidades para que puedan expresarse en la vida política, acabadamente y sin restricciones.
4) “La Comunidad” centra como artífice y destinatario final de toda actividad política al ser humano respetado en su dignidad como tal , desde el momento de la concepción hasta su muerte natural.
5) “La Comunidad” se compromete a la educación cívica constante , en el marco de la construcción de la paz social . Aborrece y desprecia todo germen de violencia y conceptos tales como lucha de clases, etc.
6) “La Comunidad” considera a la educación para el trabajo como el elemento más importante para resolver el desarrollo social y económico de los pueblos. Por tanto entre sus objetivos primordiales esta el luchar por la igualdad de oportunidades para todos.
7) “La Comunidad” considera que las democracias mediadas por los Partidos Políticos han sido insuficientes e ineficaces, voluntaria o involuntariamente ,para resolver los problemas acuciantes de la pobreza y el subdesarrollo. Creemos que esto en gran medida obedece a un esquema de poder que necesita para alimentarse de enormes masas de población analfabetas , embrutecidas y desesperadas, que se aferren como única opción a planes sociales dependientes del favor político de punteros o agentes de partidos. En resumen , las democracias partidarias no solo no han tenido vocación para erradicar la pobreza sino que se han desarrollado y han crecido a expensas de ella como un cáncer sobre el organismo social .
8) Merced al punto anterior “La Comunidad” propiciará siempre y en todo momento democracias de base, esto es: generar dirigentes genuinos a partir de la comunidad inmediata: la aldea , el Pueblo, la unión vecinal . Se merituará el predicamento que estos tengan, no por su extracción ideológica, sino por su mérito propio, antecedentes de capacidad y trabajo genuino a favor de su comunidad .
9) “La Comunidad” se propone en ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos controlar el ejercicio de la función pública ejercido por sus representantes e inclusive plantear proyectos de ley para que sean tratados en tiempo y forma .
10) “La Comunidad” considera que las “ideologías” de los partidos políticos (invocadas en la mayoría de los casos solamente para autojustificar su propia existencia) carecen de sustancia frente a las idoneidad y al reconocimiento de la gente que cada candidato pueda tener . Así, los equipos de gobierno deben constituirse no por alquimias de los partidos políticos sino por capacidad y consenso popular .
11) “La Comunidad” plantea una solución frente a los escandalosos “gastos de la política” ya que cuando un candidato asume por el reconocimiento consensuado de los ciudadanos , y con un plan de gobierno ya es lo suficientemente conocido para no necesitar dentro de su comunidad enormes despilfarros en espacios televisivos, revistas, material editado , o cirugías estéticas . Le basta con la propia sustancia de su liderazgo natural .
12) “La Comunidad” también propiciará la equidad y la igualdad de oportunidades de todos los candidatos , ya que hasta el momento el candidato más apoyado financieramente por grupos e intereses corporativos , es el que más espacio tiene para comprar en los medios de prensa y difusión . Esto transforma y pervierte a la democracia como gobierno del pueblo y la transforma en una plutocracia oligárquica donde los candidatos se perpetúan indefinidamente y “hasta que la muerte los separe”
13) “La Comunidad” propiciará el fortalecimiento de los cuerpos intermedios ya que estos son base fundamental de toda democracia republicana genuina. Entre sus objetivos trabajará para que dentro de los esquemas de cualquier gobierno, se respeten a todos los profesionales de carrera de cada entidad, instando a que de acuerdo al mérito y reconocimiento de sus pares, estos ocupen puestos decisorios en la política de estado de cualquier gobierno.
14) “La Comunidad” trabajará incansablemente por la política de estado de su propia comunidad, creando en Internet foros permanentes de discusión de todos los temas que hagan a su desarrollo y a sus necesidades.
15) “La Comunidad” ejercerá de pleno derecho un contralor frente a la autoridad formal de cualquier gobierno y ejercerá en caso de ser necesario todos los mecanismos constitucionales para destituir a cualquier funcionario que no estuviera a la altura de su cargo.
16) “La Comunidad” apela a Dios como fuente de toda razón y justicia , y se apoya en el derecho soberano de los pueblos de autodeterminarse y elegir a sus propios representantes. Basará su accionar político en la ayuda solidaria , base de todo pacto social.
La comunidad propone como plan de lucha:
1) La creación de una red de foros (blogs) asociados a éste, que una las distintas actividades, y propuestas de cada región en base a estos principios. Para crear un foro solo hay que dirigirse a www.blogger.com y seguir en 5 minutos unas pocas instrucciones.
2) Arrebatarle al poder formal el espacio para hacer demagogia. Avanzar por encima de los planes sociales, con la creación de ferias de intercambio (ferias de trueque) en cada comunidad, tomando la precaución que en cada caso, estas sean conformadas entre gente que se conozca entre sí. Podemos ampliar todos estos conceptos a quien lo requiera.
3) Convocar a la comunidad para formar un partido “sin candidatos ni listas sábana”. Que los candidatos de cada actividad o distrito los ponga la gente, en base a su trayectoria y su idoneidad.
4) Otra opción es infiltrar masivamente a los partidos principales, para forzarlos a que abran desde adentro las puertas a la participación ciudadana. Hoy la democracia está secuestrada por los partidos políticos.
5) Crear una enorme red solidaria de ciudadanos independientes, en distintas regiones y lugares, a fin de recrear una democracia renovada, en dónde se atiendan los verdaderos problemas de la gente.
6) Crear en cada comunidad, cabildos abiertos en forma de blogs, en dónde se discutan los problemas de política de estado dentro del marco de un debate serio, reuniendo a la gente idónea en cada tema. Reunir firmas para elaborar proyectos de ley.
SOLO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA NOS HARÁ LIBRES, Y NOS PERMITIRÁ TENER DIRIGENTES QUE REPRESENTEN EL INTERÉS DEL CIUDADANO COMÚN.
Movimiento cívico no partidario
Principios generales
1) “La comunidad” NO ES UN PARTIDO POLÍTICO, es más: confronta el concepto de partido (que etimológicamente significa Partir / Dividir) con el de COMUNIDAD , (Unión Común de todos los sectores)
2) También rechaza la falsa dialéctica de Derechas e Izquierdas con que se pretende dividir a la Comunidad para someterla. “La Comunidad” considera que solo hay gobiernos armónicos o dis-armónicos, siendo los primeros aquellos que consideran la buena organización y administración de todos los sectores de la comunidad y los segundos aquellos que por intereses corporativos, lobistas, o sectoriales favorecen solo a algunos en desmedro del bien común.
3) “La Comunidad” no busca el Poder . ES EL PODER. Es el Poder soberano del pueblo en ejercicio de sus derechos y deberes ciudadanos. Simplemente busca organizar a las comunidades para que puedan expresarse en la vida política, acabadamente y sin restricciones.
4) “La Comunidad” centra como artífice y destinatario final de toda actividad política al ser humano respetado en su dignidad como tal , desde el momento de la concepción hasta su muerte natural.
5) “La Comunidad” se compromete a la educación cívica constante , en el marco de la construcción de la paz social . Aborrece y desprecia todo germen de violencia y conceptos tales como lucha de clases, etc.
6) “La Comunidad” considera a la educación para el trabajo como el elemento más importante para resolver el desarrollo social y económico de los pueblos. Por tanto entre sus objetivos primordiales esta el luchar por la igualdad de oportunidades para todos.
7) “La Comunidad” considera que las democracias mediadas por los Partidos Políticos han sido insuficientes e ineficaces, voluntaria o involuntariamente ,para resolver los problemas acuciantes de la pobreza y el subdesarrollo. Creemos que esto en gran medida obedece a un esquema de poder que necesita para alimentarse de enormes masas de población analfabetas , embrutecidas y desesperadas, que se aferren como única opción a planes sociales dependientes del favor político de punteros o agentes de partidos. En resumen , las democracias partidarias no solo no han tenido vocación para erradicar la pobreza sino que se han desarrollado y han crecido a expensas de ella como un cáncer sobre el organismo social .
8) Merced al punto anterior “La Comunidad” propiciará siempre y en todo momento democracias de base, esto es: generar dirigentes genuinos a partir de la comunidad inmediata: la aldea , el Pueblo, la unión vecinal . Se merituará el predicamento que estos tengan, no por su extracción ideológica, sino por su mérito propio, antecedentes de capacidad y trabajo genuino a favor de su comunidad .
9) “La Comunidad” se propone en ejercicio pleno de sus derechos ciudadanos controlar el ejercicio de la función pública ejercido por sus representantes e inclusive plantear proyectos de ley para que sean tratados en tiempo y forma .
10) “La Comunidad” considera que las “ideologías” de los partidos políticos (invocadas en la mayoría de los casos solamente para autojustificar su propia existencia) carecen de sustancia frente a las idoneidad y al reconocimiento de la gente que cada candidato pueda tener . Así, los equipos de gobierno deben constituirse no por alquimias de los partidos políticos sino por capacidad y consenso popular .
11) “La Comunidad” plantea una solución frente a los escandalosos “gastos de la política” ya que cuando un candidato asume por el reconocimiento consensuado de los ciudadanos , y con un plan de gobierno ya es lo suficientemente conocido para no necesitar dentro de su comunidad enormes despilfarros en espacios televisivos, revistas, material editado , o cirugías estéticas . Le basta con la propia sustancia de su liderazgo natural .
12) “La Comunidad” también propiciará la equidad y la igualdad de oportunidades de todos los candidatos , ya que hasta el momento el candidato más apoyado financieramente por grupos e intereses corporativos , es el que más espacio tiene para comprar en los medios de prensa y difusión . Esto transforma y pervierte a la democracia como gobierno del pueblo y la transforma en una plutocracia oligárquica donde los candidatos se perpetúan indefinidamente y “hasta que la muerte los separe”
13) “La Comunidad” propiciará el fortalecimiento de los cuerpos intermedios ya que estos son base fundamental de toda democracia republicana genuina. Entre sus objetivos trabajará para que dentro de los esquemas de cualquier gobierno, se respeten a todos los profesionales de carrera de cada entidad, instando a que de acuerdo al mérito y reconocimiento de sus pares, estos ocupen puestos decisorios en la política de estado de cualquier gobierno.
14) “La Comunidad” trabajará incansablemente por la política de estado de su propia comunidad, creando en Internet foros permanentes de discusión de todos los temas que hagan a su desarrollo y a sus necesidades.
15) “La Comunidad” ejercerá de pleno derecho un contralor frente a la autoridad formal de cualquier gobierno y ejercerá en caso de ser necesario todos los mecanismos constitucionales para destituir a cualquier funcionario que no estuviera a la altura de su cargo.
16) “La Comunidad” apela a Dios como fuente de toda razón y justicia , y se apoya en el derecho soberano de los pueblos de autodeterminarse y elegir a sus propios representantes. Basará su accionar político en la ayuda solidaria , base de todo pacto social.
La comunidad propone como plan de lucha:
1) La creación de una red de foros (blogs) asociados a éste, que una las distintas actividades, y propuestas de cada región en base a estos principios. Para crear un foro solo hay que dirigirse a www.blogger.com y seguir en 5 minutos unas pocas instrucciones.
2) Arrebatarle al poder formal el espacio para hacer demagogia. Avanzar por encima de los planes sociales, con la creación de ferias de intercambio (ferias de trueque) en cada comunidad, tomando la precaución que en cada caso, estas sean conformadas entre gente que se conozca entre sí. Podemos ampliar todos estos conceptos a quien lo requiera.
3) Convocar a la comunidad para formar un partido “sin candidatos ni listas sábana”. Que los candidatos de cada actividad o distrito los ponga la gente, en base a su trayectoria y su idoneidad.
4) Otra opción es infiltrar masivamente a los partidos principales, para forzarlos a que abran desde adentro las puertas a la participación ciudadana. Hoy la democracia está secuestrada por los partidos políticos.
5) Crear una enorme red solidaria de ciudadanos independientes, en distintas regiones y lugares, a fin de recrear una democracia renovada, en dónde se atiendan los verdaderos problemas de la gente.
6) Crear en cada comunidad, cabildos abiertos en forma de blogs, en dónde se discutan los problemas de política de estado dentro del marco de un debate serio, reuniendo a la gente idónea en cada tema. Reunir firmas para elaborar proyectos de ley.
SOLO LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA NOS HARÁ LIBRES, Y NOS PERMITIRÁ TENER DIRIGENTES QUE REPRESENTEN EL INTERÉS DEL CIUDADANO COMÚN.

11 Comments:
Perfecto, festejo esta iniciativa, y me pongo a su disposición para cualquier menester. Saludos. Javier
zombiesextremos@hotmail.com
Comparto los principios generales de La comunidad con entusiasmo.
Con respecto al plan expuesto tendría algunas objeciones, pero entiendo es el puntapié inicial de esta jugada en serio a la que debemos lanzarnos con urgencia los argentinos para recuperar la justicia antes de que sea demasiado tarde. Si es así, cuenten conmigo y seguramente con Red Ciudadana Argentina Cra.Adriana Lucía Guanzetti
Ok. Difundan el blog, tanto como puedan, aporten ideas y comencemos a trabajar !!
Desde Santa Cruz Bolivia, los apoyo en lo que pueda, comparto su proyecto, ya que me identifico con lo expuesto.
Adelante, sigan
Atte.
Humberto Parra
Fundacion Boliviana de la Juventud - FBJ
humberto_parra@hotmail.com
juventudboliviana@gmail.com
Amigos:
La primer estrategia es
la difusión de estas ideas extensivamente a través de la red.
La segunda sería la creación de blogs locales, ligados al blog de la comunidad, en dónde se hagan participes los actores ciudanos de cada región.
La tercera sería bajar directivas directamente a la comunidad local,(incluyendo la distribución de panfletos) y establecer estrategias puntuales en base a cada problemática, aunque ligadas mediante alianza a la comunidad.
Juntos, los ciudadanos comunes somos invensibles !!!
“ No hay mayor poder sobre la tierra, que el que gana las conciencias.”
Preámbulo y bases filosóficas.
Es mucho más revolucionaria y transformadora una declaración de principios, una toma de conciencia, que una revolución violenta.
Una revolución digna de ese nombre se realiza en el terreno de los principios de la sociedad, de los derechos y de los deberes de los hombres entre sí.
Un acontecimiento tal excede en mucho a la independencia política. Define un ideal que debe en adelante gobernar la vida misma de ese país.
Las verdaderas revoluciones, las de las ideas, construyen, no destruyen.
Y aquellas que han triunfado han sido servidas por hombres que sin renegar de sus principios han tenido no obstante el sentido de lo posible, como fue el caso de nuestro General Don José de San Martín.
Esto significa enunciar una responsabilidad, una esperanza.
Las naciones son lo que son hoy de acuerdo a quienes las enunciaron previamente. A partir de ello, gozan del presente, tratan de ser ellas mismas, de perseverar en el ser nacional, de expresarse en el contexto de la humanidad toda.
Cuando las políticas gubernamentales responden plenamente a la vocación de cada Pueblo, es cuando se expresa todo el potencial de una identidad nacional y se genera la admiración y la gratitud de las generaciones.
Hoy sabemos que nuestra Patria no es más que una tabla rasa, y que si demolemos la vieja morada antes de haber construido una nueva casa corremos el riesgo de encontrarnos a la intemperie bajo la lluvia y el frío, a merced de ladrones y asesinos.
Sabemos que en las cosas humanas, contamos con la imposibili-
dad de obtener de un golpe la perfección, sin el enorme riesgo de introducir un peligroso vacío, en el que se introducen las peores locuras. Como no se obtiene el todo se crea la nada. Y es en esa anarquía dónde florece la tiranía y los hombres son sacrificados en aras de fantasmagóricas utopías.
La imprudencia y la emotividad conducen a la violencia. La sangre llama a la sangre. Y en esa emulación de brutalidad los hombres pierden la cabeza y quedan a merced de instigadores, perdiendo el control de su propio destino.
No debe olvidarse que aún frente a la válida resistencia ante los abusos y desatinos de una clase gobernante, se encuentra el peligro de una resistencia sediciosa, generadora de anarquía, que se opone al
Bien común propio de la unidad de la nación.
Y no hay rey mas tirano que la anarquía.
Para progresar, hace falta primero salir de la confusión...
El hombre frente al Estado
El orden entero de la naturaleza está creado por Dios. Y en el interior de ese orden está el hombre mismo. De esa creación derivan para el hombre ciertos derechos fundamentales e inalienables: la vida,
la igualdad, la libertad y el derecho de buscar la felicidad. Del ejercicio de esos derechos fundamentales el hombre no debe dar cuenta más que a Dios.
Para ejercer mejor esos derechos, el orden entero de la política está creado por los hombres, y para los hombres, para su utilidad y beneficio.
Los hombres pues, están por encima del orden político, como Dios está por encima del orden natural. Como los hombres son los creadores de todo el orden político, ellos son igualmente la providencia y los jueces supremos del mismo. Pueden formalmente delegar el derecho de ser gobernados, pero es para con ellos desde luego que los gobiernos tienen deberes, es a ellos a quienes esos gobiernos deben rendir cuentas.
Un estado o nación no existe fuera de los hombres que lo forman; son ellos quienes lo crean por su consentimiento mutuo. Ellos son sus artesanos, sus jueces y sus testigos. La justicia del poder político deriva del consentimiento de los gobernados
Los hombres pues son anteriores al estado.
Trastornar ese orden político, sojuzgar a los hombres en lugar de servirlos, transformar su delegación original de poder en despotismo absoluto, es una ofensa al orden entero de la naturaleza, a la humanidad entera, a Dios mismo. Es una impiedad. Y una obligación y un derecho el resistirlo.
El hombre frente a la “Democracia”
Es en el “derecho divino” de las antiguas monarquías, en dónde podemos encontrar la raíz de los totalitarismos democráticos actuales.
¿Qué fué y que es el “derecho divino” en política ?
Desde siempre en occidente se tuvo claro que la soberanía política venía de Dios al Pueblo, quien por sí solo la ejercía de pleno derecho eligiendo entonces un monarca para que los gobernara. El Pueblo delegaba su soberanía al rey y ese rey ejercía en nombre del Pueblo y para salud del pueblo los poderes que le habían sido delegados.
Se tenía por ende este encadenamiento de soberanías:
1º Dios, fuente de todo derecho y de toda justicia.
2º El Pueblo, que poseía naturalmente toda soberanía.
3º El rey, a quien le era delegada la soberanía política y quien la ejercía para el Pueblo, en nombre del Pueblo.
4º El Pueblo mismo sobre quien se ejercía esa soberanía.
El Pueblo era considerado así, como fuente única de la soberanía política y como súbdito de esa misma soberanía.
El poder real estaba entonces esencialmente delegado. El Pueblo tenía ( y tiene) el derecho de delegar su soberanía a quien quiera, aun a un rey. Aun por toda la vida. Pero el corolario dejaba claro que dicha soberanía delegada podía retirársele en cualquier momento de no cumplir con el mandato encomendado.
Aquí la legitimidad del poder real residía esencialmente en el consentimiento continuado del pueblo a ese poder real.
Fueron los mismos apetitos humanos de poder los que abolieron al segundo eslabón de la cadena: al Pueblo, creando una nueva ecuación de poder delegado: Dios- Rey – Pueblo, y generando el absolutismo que llevó indefectiblemente a la revolución francesa.
El error funesto de la revolución francesa fue que enunció que “el principio de toda soberanía reside en la nación sin definir previamente que se entendía como nación y que lugar ocupaba el hombre dentro de esa nación y en ese estado de cosas. No derogó el derecho divino sino que lo transfirió lo extendió y lo reforzó. Lo extendió porque no se restringió la soberanía solo a lo político, sino a “toda soberanía”. La reforzó, no reconociendo a ninguna otra soberanía por encima de ella, (por ej. Dios o, el orden natural). No hizo sino transferir el derecho divino del rey a la “Nación”. Y la nación francesa de ese entonces optó por el derecho “divino” de tornarse en un estado totalitario donde reinó el terror y corrieron océanos de sangre inocente. La nación se tornó en un ídolo sobre el cual cabalgaba una prostituta erigida como la diosa Razón...
¡ Qué extraña idea la de que la tiranía no tiene nunca más de una cabeza !
Como la Bestia del Apocalipsis puede tener una multitud de cabezas que renacen sin cesar.
Repasemos las democracias totalitarias del siglo veinte y no dejaremos de sentir escalofríos de lo que puede significar una mala
acepción del término “democracia”: la democracia soviética de Stalin,
la democracia nacional socialista de Hitler, la democracia de la república popular china... Después de todo, todos ellos hubiesen aceptado el principio de que “Toda soberanía reside esencialmente en la nación”. Cada uno de ellos se consideraban a sí mismos como la
encarnación de esa misma soberanía. El comunismo mismo transfirió al proletariado el derecho divino en política, como en la revolución francesa se la habían transferido a la Nación.
Para abolir el derecho divino en política, no es suficiente dar al Pueblo toda la soberanía. Falta además reconocer que los derechos inalienables del hombre, que funda esa soberanía popular, vienen de Dios, están inscriptos en un orden natural inviolable. Es verdad que el Pueblo tiene sus derechos, imprescindibles e inalienables, pero no tiene todos los derechos. El Pueblo no puede erigirse en Dios y adorarse a sí mismo. Los derechos mismos que tiene le vienen de Dios: no puede ejercerlos sino obedeciendo a Dios. En el ejercicio mismo de su soberanía él es el súbdito de Dios. Sin la religión, la democracia misma está expuesta a todos los peligros de la tiranía. Aún todas las realidades políticas, aún las más sagradas son relativas por ser creadas y dependientes. Es en este equilibrio de relaciones de la criatura con su Dios dónde ella funda solidamente la igualdad y la libertad, y dónde funda al mismo tiempo la majestad de las leyes.
Corta de raíz toda anarquía al mismo tiempo que toda tiranía. En esa continuidad de la soberanía política, el pueblo se reencuentra constantemente y al mismo tiempo es súbdito libre y soberano. Súbdito de sus propias leyes y de la justicia de Dios. Libre porque no obedece sino a las leyes que el mismo se da. Soberano, porque su soberanía participa del soberano dominio de Dios.
Podemos resumir todo lo expresado en esta frase de Pedro Damiano que fue el germen de las naciones Europeas en el siglo XI:
Potestas est in Populo
A summo data Domino.
(La soberanía reside en el pueblo
pero viene de Dios)
El hombre frente a la “partidocracia”
En Atenas, la democracia no era una democracia de “partidos”. Era una democracia directa, del pueblo, que se convocaba a debatir acerca de los intereses de la ciudad.
Tal era así que quien “hiciera partidos, facciones ” o como hoy llamamos “lobbies” para asegurar los intereses de solo un sector de la sociedad, se lo consideraba subversivo, traidor a la Patria. Agredía la unidad de criterio necesaria para atender los problemas inherentes al Bien común y por tanto se le confiscaban los bienes y se lo condenaba al exilio, sin importar que otros méritos anteriores pudiera haber tenido.
Fue precisamente la Revolución francesa la que pervirtió el profundo respeto que se le debe tener a esta forma de gobierno participativo que nos venía de Atenas, cuna de la civilización occidental y de todo cuanto de bello y noble generó Europa.
Esta, la revolución francesa, dividió arbitrariamente a la sociedad en derechas (clero, clase militar, nobleza) e izquierdas ( vulgo y campesinado), generando una herida ideológica en la sociedad que tomada por el marxismo, sangró por años. Una profunda y peligrosa brecha que dividió y enfrentó ideológicamente y militarmente a sociedades enteras haciéndolas olvidar que hay una única sociedad, y un Bien común que debemos preservar entre todos, y para todos.
Estas monstruosidades solo fueron posibles durante la perogrullescamente llamada “Edad de la razón”. Época en la que creímos que el hombre debía ser “la medida de todas las cosas”. Allí se sentaron las bases de las ideologías que le hicieron “perder la razón” a nuestro siglo veinte: la ideología liberal, la ideología marxista, el nazismo, el fascismo, los asesinatos de pueblos enteros, ya fuere mediante el exterminio en campos de concentración o lanzando bombas atómicas sobre civiles inocentes...
Hoy invocando a la democracia, los partidos modernos, especialmente en nuestro país, transfieren el “ derecho divino” a sus partidos, erigiéndose como los únicos interlocutores de la voluntad popular. Y al “tomar partido” parten, (y reparten), dividen los intereses del Bién común. El interés supremo de la nación.
Hoy, así como se abolió esa presunción de “derecho divino” de las monarquías, debería abolirse la de los partidos.
Un país nunca llega a ser libre sino sujeta previamente al estado limitándolo y controlándolo en sus acciones específicas. Y sobre todo a los partidos que hoy manejan el estado a su antojo, aún con el arbitrio de reformar la constitución tantas veces quieran en su propio beneficio.
Es que hay un contrasentido entre la búsqueda de los necesarios espacios de poder de los partidos. En sus esquemas partidarios, la habilidad que más cuenta es la ausencia de escrúpulos, la in-autenticidad, la falta de peso específico moral, el silencio cómplice, la mentira manifiesta dicha a toda voz. ¿Cual de todas estas “habilidades” son útiles para cubrir los necesarios espacios de servicio que toda acción cívica lleva implícita?
La especie humana, gregaria por naturaleza, necesita de la virtud para salvarse en sociedad. La virtud de la solidaridad, la abnegación, la generosidad, el sacrificio en pos de los demás.
Por ello, quienes están ávidos de subir, de buscar espacios de poder, adquieren vicios incompatibles con la función de servicio.
Hoy, después de años de alternancia de partidocracias mediocres y dictaduras corruptas, no nos queda otro camino que profundizar la democracia, aún en desmedro, en perjuicio, de sus falsos e interesados pregoneros partidócratas, que han hecho suculentos negocios con ella.
Una democracia en la cual, citando la frase evangélica, siendo fiel en lo poco, podamos serle fiel en lo mucho a nuestra Patria.
Vale más un vecino comprometido con su barrio o distrito, que un ideólogo resentido, o un fracasado ávido de poder...
No una democracia grandilocuente e ideologizada. Democracias vecinales. Comunidades independientes del favor de los partidos y sus punteros. Que no se arrodillen frente a las dádivas de los planes sociales. que solo buscan embrutecer y someter más a los que menos tienen. Comunidades dignas gestionadas por los vecinos más representativos y más capaces .
La “evolución” hacia la autogestión
No es al azar que hallamos elegido el término “evolución” y no “revolución”, ya que este segundo término indica algo abrupto, una perdida de continuidad que nosotros no deseamos ni buscamos.
La evolución se da de manera gradual, sobre estructuras que ya existen y que pueden ser perfeccionadas sin perder lo bueno del modelo original. La humanidad no avanza a saltos, sino apoyándose en logros anteriores. Olvidar esto es aproximarse al abismo de la barbarie a la que siempre podemos volver.
Toda organización social y política se define por sus fines.
En dicha organización se puede optar por dos grandes vertientes inspiradas en la sociología:
La sociología naturalista niega todos los valores y cualidades del espíritu. Niega todo aquello que no puede medir y cuantificar con sus instrumentos. Es decir, solo da fe de la existencia de lo material y actúa, limita e interpreta la historia según las necesidades materiales de la especie humana.
La sociología naturalista entrega la sociedad a sí misma. Hace de la vida en sociedad, un fin en sí mismo. Pretende erigir una sociedad estable sin raíces sólidas. No ve a la sociedad como un medio para satisfacer los anhelos del hombre, sino la sociedad por la sociedad misma y por encima del hombre. No a su medida. No como instrumento para alcanzar un fin. Y aquello que carece de objetivos, se disuelve en el tiempo. Es la crisis de civilización que hoy vivimos.
Confronte a los errores de la sociología naturalista contraponemos la sociología finalista, que es aquella que acepta el ámbito del espíritu. Y con ello el de la libertad del hombre capaz de proyectarse sobre la materia. Finalista porque creemos que la vida social no es un fin en sí mismo sino que es un medio para alcanzar la felicidad y la propia trascendencia como seres humanos.
ustedes tienen algo que ver con la institucion llamada LA COMUNIDAD para el desarrollo del ser humano??
esta institucion a hecho ya muchas campañas por la no violencia, la no discriminacion y por el ser humano... es de origen siloista.
el mismo nombre???... que curioso... andres naton
No somos siloístas ni "...istas" de ningún tipo. Somos gente común, harta de que nos manejen la mediocridad y las ideologías. Somos carpinteros, zapateros, médicos, enfermeras, maestros, que como todos, tenemos que sufrir el vivir en un mundo manejado por gente que no nos representa. Preservamos por ahora nuestra identidad como parte de la táctica, ya que los partidócratas no luchan proponiendo ideas mejores. Solamente usan el metodo de estigmatizar, descalificar, calumniar y perseguir a quien se opone a sus intereses. Llegado el momento sabrán nuestras identidades. Por ahora, cualquier ciudadano común puede ser "la comunidad" ya que no se basa la lucha en liderazgos, si no en ideas,por cierto muy difíciles de rebatir por la lógica, ya que emana del orden naturasl de las cosas. Difundan nuestro mensaje. Debemos crear un enorme espacio de propuestas para luchar contra el nuevo rostro de la tiranía: LA PARTIDOCRACIA.
Luego del enfrentamiento con el agro, la monarquía Kirchner, declarada progresista ha actuado como en la vieja época nazi: reprimiendo con matones a hombres de trabajo, que amparados por la Constitución se manifestaban pacíficamente en la plaza de Mayo. Al mejor estilo de la Juventud Hitleriana y sus camisas marrones. Al menos Hitler tenía una virtud sobre ellos, no era hipócrita ni decía ser el defensor a ultranza de los derechos humanos. Los Kirchner no defienden ni los derechos constitucionales ni la vida. Solo sus intereses personales.
Frente a este avasallamiento caben dos reflexiones:
a) Un impuesto para tener validez constitucional, debe ser proporcional (proporcional a los ingresos respetando la justa retribución por el trabajo).
b) Debe ser recíproco, es decir, debe devolverle algo a cambio a la comunidad. En este caso sabemos que no solo no sería coparticipable sino que va a la caja negra de los monarcas para armar a sus bandas de forajidos.
Por tanto este tipo de impuestos confiscatorios debe resistirse a ultranza so pena de sentar el presedente de nuevas confiscaciones en nombre de una Redistribución mentirosa de la renta que no existe.
c) La legitimidad de los gobiernos dependen del consentimiento de los gobernados. Un gobierno que no respeta a las entidades trabajadoras, a la clase media, al campo, a la Iglesia, a la vida (promoviendo la promiscuidad, el aborto, el homosexualismo), que no respeta la paz social...es un gobierno faccioso y debe ser depuesto con las armas que nos da la Constitución: el juicio político, y la resitencia pasiva no colaboracionista. La misma estrategia de Ghandi. Que estos fascinerosos manden a trabajar al campo, a las fábricas, a las escuelas, al hato de vagos que alimenta.
No nos olvidemos que Hitler subió de manera democrática, pero por la tolerancia de los buenos y los pacíficos se convirtió en uno de los tiranos mas grandes de la historia.
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